Me paso la vida escribiendo mierdas tristes
Me hiciste ludópata de tu coño. Alquimista de quererte. Y por último me hiciste polvo. Siempre he tenido complejo de amante enloquecido. Y tu de rosa de cabecero. Yo el de palabras al aire, y tu tan de flechas al pecho.
Ningún comentario:
Publicar un comentario