luns, 23 de marzo de 2015

X

Después...
Llevo varias noches pensando en dejar de anteponer mi felicidad a la suya. Al fin y al cabo amar es dejar tu libertad en manos de otra persona. De apoyar el corazón en sus manos y esperar a la hora de dormir. Esperar a que tus propios demonios sean los que no te dejen soñar.
He decidido dejar de querer como si fuera el ultimo que lo hiciese y he empezado a pensar que tal vez sea mejor así. Que las palabras que dejo de escribir ya no sean estas. Que nadie me haga la cama y aprender a empezar a llorar por mi mismo, sin que me acerques un cable y me digas donde acaba lo que necesito y donde se acaba lo que no busco en otros ojos. No se si algún día leerás esto y pienses que fue mejor quedarte conmigo y que los días que no brille el sol me faltes tú. Pero que voy a saber yo , un imbécil que no sabe que la libertad está dentro de un pentagrama , o de una caja de 20 cigarros "El humo de quererte contiene sustancias tóxicas y venenosas como el cianuro y el arsénico".
Por que la racionalidad nunca ha sido una cualidad que se me diese muy bien, pero no por ello voy a hacerla mi musa.  Por que aun no he encontrado otro sustitutivo para tu coño.
Ni tú para mis balas perdidas.
Ni ambos para lo que dejamos de ser.

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