Después...
Llevo varias noches pensando en dejar de anteponer mi felicidad a la suya. Al fin y al cabo amar es dejar tu libertad en manos de otra persona. De apoyar el corazón en sus manos y esperar a la hora de dormir. Esperar a que tus propios demonios sean los que no te dejen soñar.
He decidido dejar de querer como si fuera el ultimo que lo hiciese y he empezado a pensar que tal vez sea mejor así. Que las palabras que dejo de escribir ya no sean estas. Que nadie me haga la cama y aprender a empezar a llorar por mi mismo, sin que me acerques un cable y me digas donde acaba lo que necesito y donde se acaba lo que no busco en otros ojos. No se si algún día leerás esto y pienses que fue mejor quedarte conmigo y que los días que no brille el sol me faltes tú. Pero que voy a saber yo , un imbécil que no sabe que la libertad está dentro de un pentagrama , o de una caja de 20 cigarros "El humo de quererte contiene sustancias tóxicas y venenosas como el cianuro y el arsénico".
Por que la racionalidad nunca ha sido una cualidad que se me diese muy bien, pero no por ello voy a hacerla mi musa. Por que aun no he encontrado otro sustitutivo para tu coño.
Ni tú para mis balas perdidas.
Ni ambos para lo que dejamos de ser.
luns, 23 de marzo de 2015
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