venres, 8 de maio de 2020

Tinto



Si quisieras podria hablarte del miedo, de lo que tiembla el lobo escondido debajo de la cama de la abuela de caperuza. Hablarte, tal vez, de lo fuerte que suena un te quiero cuando te lo susurran al oido, y de que piense que tienes el pelo tan largo que las princesas como tú se bajan solas de la torre.

Podria hablarte, si quisieras, de lo que sabes a nostalgia cuando te beso, de las ganas que tengo de que todo lo malo pase con la misma frecuencia que lo bueno. De que se valore cuando cantas a pleno pulmón y te haces música.
De convencerte, si es que puedo, de que el querer no querer, también es querer.
Si quisieras te hablaria de como te escribo valiente, y corro a contra viento para que no me pilles, y me pillo.
De lo largas que tienes las pestañas.
Y de lo corto que me quedo yo , para hacerte frente.

Algún día hablarte, si quieres, que querer mal, es querer, y querer poco y mal ,es un arte.
De cómo te celebro y te hago confeti en todas las veces que me acuerdo de ti, cuando te escabulles con esa danza ígnea de grosellas.
De que hay miradas en las que me encantaría plantar flores, y de que el mundo nos odia a todos por igual, pequeñita.
Y de ti quiero raíces, y no jardines.

Te podría decir que no necesitas maletas para guardarte los ojitos tristes, que no te quedan mal, pero no hacen juego. Y que hay fuegos que se apagan riendo. 

Puedo hablarte del miedo a una vida sola. Pero eso no da miedo, la soledad no es estar solo, es estar vacío. Y de los pechos que has llenado mirando hacia la dirección contraria, por no saldar cuentas pendientes tienes hasta al diablo de tu parte.
Si quieres, te hablo de abril, y de lo bien que se ven los cerezos, pero a ti te importa una mierda, y me gusta esa chica indepe que llevas a rastras. 
De lo bien que llevas ese cuerpo de revista, y de lo poco a poco que empiezo a ser eso que me obligaste a ser. De contarte lo maravilloso que es lo que te escribe Benedeti, y que me convierto en calipo cuando te acercas.

Podria hablarte de tantas cosas , si quisieras.

Si quisieras podria hablarte del miedo, pero ya te lo conoces de cerca.
Y de seguro, que el muy cabron , no quiere vérselas contigo.

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