Siempre nos han dicho que los desenlaces son para cuando termina una historia , pero no para cuando empieza otra.
Por eso os empezare una nueva.
La de la chica espina se dio por acabada , al igual que la del chico herida.
Ahora la chica espina se folla a otro los sabados por la noche y el chico herida come helado en su sofa con su gato.
La chica espina asiente con la cabeza y dice que ella tambien lo echa de menos.
El no la cree y sale a la calle con la minima esperanza de encontrar ese salvavidas que tanto busca.
La vida le pega un muerdo y le dice que ya no hay espina que quitar de la herida.
Y el chico herida llora.
Le habla a la vida y le pregunta que es eso del amor y sus grietas,
-Son solo las cicatrices que te quedan de ser tu mismo- contesta
Y sigue llorando.
La chica espina ya no está.
El chico herida ya no la quiere y se emborracha los viernes por la noche.
Vuelve a casa haciendo eses por su culpa, y cuanto mas bebe , mas se acuerda de la puta chica espina.
Esto de olvidar no es tan facil, y la chica espina le da dos puñaladas en las mejillas, esas con forma de beso inocente.
Que el chico herida malinterpreta a la joven y de nuevo le pregunta a la vida
¿Que esto que duele en el pecho y que hago con el?
-Es lo que queda de la chica espina, al fin y al cabo lo que habia ahi le pertenece a ella aunque le importe una mierda- contesta ensimismada
Y el chico herida llora otra vez.
Y la herida se cierra.
Se folla a otra.
Y llora.
La cicatriz se queda.
Y viene otra.
Y llora.
Y llora.
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