Ella era implacable , inconclusa e inconveniente.
Sabia el numero de sus lunares
por si me equivocaba al contarlos.
Era incompresible inexacta e indecente.
Yo conocía cada arrugas de sus sabanas
y aun me acuerdo del olor de su almohada
Dijo que me iba a querer siempre,
aunque no tuviera motivos para hacerlo.
Guiaba mis manos por su vientre
y las llevaba hasta sus caderas.
Me contaba como sonaba el silencio.
Y ella era inimaginable , increíble e indecisa
Sacaba a pasear sus dedos por mi espalda.
Y dejaba fluir a sus anchas sus labios por los míos.
Y ella era inhumana ilegible e intuitiva.
Me dejaba pasar frió sabiendo que el peor virus que podía pillar era la locura.
Quiso ser mi lazarillo cuando yo no era capaz de ver mas allá de la realidad.
Y ella era intratable infantil e invisible.
Lo único que ella no sabia de mi ,
era que contaba mal sus lunares a propósito,
para poder empezar de nuevo
Recuerdo como me hacia cosquillas en los pies con los suyos,
y siempre sin darse cuenta.
Y ella era inconformista , indomable e inocente
Pero para mi,
ante todo,
Era mía.
Ningún comentario:
Publicar un comentario